La protagonista de esta historia no tiene nombre de novela
ni es una muchacha pobre, es nada más y nada menos que
esa que nunca pasará de moda: la camisa blanca
La
llamada “básico” del vestuario es esa pieza que todo ser humano del planeta
debe tener en el armario, porque no hay prenda más salvadora y leal que esta. No
importa que si eres morena, rubia, flaca, gorda, baja, alta o si hace frio o
calor. La camisa blanca es un “must have” tan polifacético que se adapta a
cualquier situación, y por sobre todas las cosas, te hará lucir bien y resaltar
ante los ojos de los demás.
Por esto es que es mi pieza favorita, siempre
podrá lucir diferente de acuerdo a las prendas con la que la combines. Además,
el blanco es un color que trasmite luz, pureza, serenidad, divinidad y como es
un tono neutro, es el más fácil de combinar. Según la página oficial del
diseñador Bere Casillas, en el siglo XIX las camisas de los señores más
pudientes de la época, se preferían de color blanco, ya que era la mejor forma
de exteriorizar que poseían un buen
armario. “Llevar todos los días una camisa blanca, limpia e impoluta, no estaba
al alcance de cualquiera en aquella época; incluso en camisas de color se puso
de moda los cuellos y puños blancos, como forma de remarcar su nivel social”
comenta Casillas en http://www.berecasillas.es.
Así
mismo, este básico del vestuario se presenta en tantas versiones que podrías
llenar un cuarto con todas ellas. Sin embargo, yo siempre recomiendo un estilo
sencillo, con botones al frente y cuello, entallada y manga larga. Todo esto
para que sea más fácil ajustarla a los diferentes looks, ya sea subiéndole las
mangas, abotonándosela completa, dejándola abierta o amarrándosela a la
cintura. Lo genial de la camisa blanca es que lucirá bien tanto con jeans,
leggings, falda de lentejuelas, blazers como con pantalones palazzo, shorts,
jersey o chaquetas. Así como lo muestro con estos 6 looks que realicé para
diferentes ocasiones.
Atrévete a jugar con la camisa blanca y crear todas las combinaciones
posibles. No es necesario invertir mucho dinero para lucir bien en el trabajo,
en una cita o en la disco; solo necesitas una camisa blanca y tranquila, ella
se encargará de hacer el milagro.










.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)




